Monja que dejó el convento después de profundizar en la Biblia se entregó a Jesús

Gemma Pagnoncelli decidió abandonar el convento después de profundizar en la Biblia. Insatisfecha con la tradición religiosa, logró experimentar un encuentro real con Jesús.

Gemma D. Pagnoncelli fue criada por una familia católica, creció y con la misma dedicación se dedicóa su religión. Sin embargo, un encuentro profundo con Dios provocó elegir vivir la  verdadera fe en Jesucristo.

Cuando tenía diez años, Gemma ya había decidido convertirse en monja y fue inscrita por su familia en el Colegio Inmaculada Concepción en la ciudad de Videira, en Santa Catarina.

Durante los ocho años que vivió en el convento, ella conocía su tradición religiosa y tenía un mayor contacto con la Santa Biblia.

En busca de ampliar su conocimiento y por su curiosidad por el contenido de la Escritura, Gemma estaba encantada con el libro de Apocalipsis, los Diez Mandamientos y muchos otros pasajes de la Biblia. Sin embargo, mientras avanzaba en el estudio de la Biblia, una creciente insatisfacción por parte de sus tradiciones religiosas comenzó a generarse dentro de ella.

A través de años de prácticas espirituales, el vacío que sentía se estaba intensificando. Decepcionada y desilusionada, Gemma decidió abandonar el convento y experimentar un nuevo viaje en Sao Paulo, donde tuvo contacto con los de las denominaciones cristianas y religiones diferentes decenas.

Búsqueda Incesante

Sin embargo, su intensa búsqueda religiosa se hizo más frustranrte que gratificante. Cuanto más Gemma amplió su comprensión de la Biblia, más se daba cuenta hasta qué punto las iglesias eran el modelo bíblico. Con los años, surgieron más preguntas y la voluntad de abandonar la búsqueda.

Gemma consiguió un trabajo como telefonista en un hospital de Sao Paulo y se hizo amiga de algunos evangélicos. Uno de ellos le regaló el libro “El conflicto de los siglos”, escrito por Elena G. de White, que cuenta la historia del cristianismo y el fin del mundo. Su curiosidad la llevó a visitar una iglesia adventista y recibir estudios bíblicos.

Frente a una visión más amplia de las verdades bíblicas, Gemma estaba indecisa en el siguiente paso que debía tomar. Para ella, esta nueva iglesia se acercó a las doctrinas que había descubierto en la Biblia, pero sus prácticas eran bastantes ortodoxas.

Sólo necesitó una señal de Dios, que había pedido, para confirmar durante una oración y Gemma finalmente entró en rendición completa y fue bautizada en la Iglesia Adventista del Riacho Grande, en Sao Bernardo do Campo, en 1982.

Después de haber encontrado el camino, su deseo fue de intensificar su viaje y estudiar teología en Unasp, campus de San Pablo. Murió en septiembre de 2015, en su incesante búsqueda por continuar inspirando a otros a través de su autobiografía “Incansable búsqueda”.

Fuente: http://guiame.com.br