Viaje a Israel
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Mensajes de texto muestran cómo una joven convenció su novio para que se suicidara

Un macabro caso reseñado hoy por The Washington Post revela las decenas de mensajes de texto que una adolescente le envió a su novio para convencerlo que se suicidara.

El cuerpo de Conrad Roy III, de 18 años, fue hallado dentro de su camión pickup el 13 de julio, en Fairhaven, Massachusetts, donde se suicidó inhalando monóxido de carbono. Pero fueron los intercambios por mensaje de texto con su novia de 17 años, Michelle Carter, que revelaron el tétrico camino que llevó al joven a ese punto.

“Si la Policía lee mis mensajes con él, su familia me va a odiar y podría terminar en la cárcel”, reza un mensaje de la joven que actualmente enfrenta cargos por homicidio involuntario en la corte juvenil de Massachusetts.

El abogado de Carter intentó la semana pasada que el caso fuera desestimado, indicando que ella intentó buscarle ayuda a Roy y que luego el joven suicida la convenció que lo ayudara a quitarse la vida, según informó el diario South Coast Today.

Esa defensa quedó invalidada cuando la fiscalía publicó una copia de la acusación donde se puede apreciar el nivel de participación que tuvo Carter en la muerte de su novio.

En el reportaje de The Washington Post se indica que aunque la relación de Roy y Carter comenzó en el 2012, era mayormente cibernética y sólo se habían visto en persona una decena de veces.

Roy padecía de depresión y se había intentado suicidar en otra ocasión. Sin embargo, ya para el 2014, Carter estaba impaciente con él y los mensajes muestran cómo la joven lo presionaba e intentaba convencerlo de que se matara.

“Siempre dices que lo vas hacer pero nunca lo haces”, decía Carter. “Simplemente quiero asegurarme que esta vez es de verdad”.

En otros mensajes lo consolaba. “Finalmente vas a estar contento en el cielo. No más dolor. Está bien que tengas miedo, y es normal. Digo, estás a punto de morir”, leía otro mensaje.

“No hay nada que puedan hacer para ayudarte, ni siquiera tú te puedes ayudar”, aseguraba.

Según sus mensajes, Roy tenía miedo a fallar al intentar quitarse la vida. No quería terminar lesionado el resto de su vida.

Para eso, Carter tenía contestaciones, investigando métodos de suicidarse que no dolieran y que fueran “100% efectivos”, según ella.

En ocasiones, Roy trataba de cambiar el tema. En un intercambio transcrito por The Washington Post, Roy le pregunta a Carter cómo le ha ido el día y ella le contesta: “¿Cuándo lo vas hacer?” Roy le dice que está teniendo un buen día. Carter inicialmente parece estar feliz por esto pero cuando él sigue hablando de cotidianidades ella lo interrumpe: “¿Cuándo lo vas hacer? Deja de evadir la pregunta”.

Eventualmente, Carter diseñó un plan para que Roy se suicidara utilizando una bomba de agua que funcionaba a base de gas. El día de su muerte, Carter le apaciguaba las dudas.

“No lo puedes pensar. Tiene que hacerlo”, le decía.

“Lo voy hacer eventualmente”, él le contestó. “No sé por qué estoy esperando, pero ya tengo todo listo”.

Cuando finalmente estaba dentro de la cabina de su camión y se estaba llenando de gas, continuaba intercambiando mensajes con Carter y ella le pidió que borrara los mensajes.

Meses después, Carter le dijo a una amiga por mensaje de texto que “podía haberlo detenido”. En un momento dado, Roy salió del carro porque sentía los efectos de monóxido de carbono y ella le dijo “que volviera a meterse”.

Roy murió el 12 de julio y su cuerpo fue encontrado por la policía el día siguiente.

Un juez decidirá si Carter enfrentará cargos por la muerte de Roy. Su próxima cita en la corte será el 2 de octubre.