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Kevin Durant, el niño que venció la pobreza extrema para triunfar en la NBA

Kevin Durant nació en Washington DC bajo una familia humilde, junto a otros tres hermanos. Su madre, Wanda Pratt, tuvo que asumir toda la responsabilidad, pues el padre, Wayne Pratt, se marchó y no ha regresado.

Vicisitudes, hambre, inconvenientes en el pago de la escuela y otras necesidades básicas no podían ser cubiertas de manera eficaz, pero su hermana Brianna y su abuelita Barbara, lo inspiraron a jugar baloncesto.

Barbara constantemente le decía: “Tu estatura es una bendición. No te lleves de las burlas de tus compañeros de colegio”.

Durant y su Familia tenían que estar mudándose y cambiando de vivienda constantemente, pues en su familia había una crisis económica. Su padre siempre estaba envuelto en problemas en la calle, y terminó cambiado su familia por las drogas, por lo que la héroe de esta historia, Wanda Pratt, tiró “pa’ lante”.

Pratt trabajaba desde las 11 de la noche hasta las 7 la mañana cargando sacos a camiones, se jubiló varias veces para tomar sus prestaciones y así poder pagar la educación de Kevin Durant y sus hermanos.

Dormían en el suelo, pues no tenían cama ni muebles. Bajo esas penurias despertaba ese espíritu en el corazón del entonces futuro jugador de la NBA. La madre a veces se quedaba sin comer para asegurar que sus hijos se alimentaran.

La vida de Wanda ha llamado tanto a la atención que se hizo una película titulada “La Real MVP”, bajo la producción de Queen Latifah, donde Cassandra Freeman interpreta a la madre de Kevin Durant.

“Siempre hay un día más brillante que otro, no podemos nunca desmayar, no importa los obstáculos”, expresó Pratt en un trabajo realizado en Univisión Deportes.

El jugador es conocido porque lleva siempre una Biblia en su equipaje durante los traslados de las muchas competiciones en que participa. Aunque aclaró que no es perfecto, y que se mira a sí mismo como alguien que está siempre en proceso de lograr ser mejor cristiano cada día, a semejanza de Jesús. “Yo sólo quiero crecer espiritualmente con Jesús. Estoy agarrado con fuerza a Él, e intento cada día avanzar en mi camino con fe para ser un poco mejor”.

Big chucky, un padre para Durant
El tiempo avanzaba, y el joven Durant finalmente encontró una figura a la que consideraba paterna; se trataba de un entrenador que le apodaban “Big Chucky”, quien lo sacaba a pasear, lo albergaba en su casa mientras Patt trabajaba, y le brindaba una gran porción del alimento que lo llevó al éxito, baloncesto.

Una vez Big Chucky llevaba de manos a Kevin, cuando en el barrio se encontraron con dos jóvenes discutiendo. Big Chucky intentó mediar en el problema, pero cayó abatido de varios disparos. Esto fue un tremendo golpe para Durant, quien en ese entonces tenía ocho años: “Él me hacía sentir como una estrella, nunca lo olvidaré”.

“Seguiré jugando para ti Papá, salgo a la cancha a jugar y ganar por ti, para que estés donde estés, te sientas orgulloso de mí. Por eso llevaré tu nombre en mis zapatillas”, expresó Kevin Durant, según relata NBA Acceso Total.

Número 35 de Kevin Durant

El joven Durant jugó en el equipo Jaguares PG, de la Unión Atlética Amateur, en el Condado de Prince George, Maryland. Bajo Durant ganaron dos campeonatos nacionales. Aquí ya se notaba que el huevo se rompía para que nazca una estrella en el baloncesto.

Kevin usa el número 35 en honor a su entrenador Charles Graig, quien murió a los 35 años.

Durant también jugó en National Christian Academy y Montrose Christian School, ambas escuelas ubicadas en Virginia, con un esfuerzo extraordinario de su madre Wanda para poder pagar.

Sus primeros pasos por el éxito

“Eso me ayuda a ser mejor persona, abrir los ojos a las cosas importantes de la vida, y también madurar como ser humano. Sólo estoy tratando de crecer humana y espiritualmente.”

El joven sorprendió al salir en el ranking de USA Today “First Team All-American”, esto causó que las principales universidades pongan sus reflectores en él.

Finalmente fue a la universidad de Texas, donde promedió 25.8 puntos por partidos en en 35 juegos. Esa actuación lo hizo merecedor de ser drafteado pick #2 por los Seattle Supersonics en el 2007.

En la NBA ganó el premio al Novato del Año, por encima del dominicano Al Horford en la temporada 2007-2008, promediando 20.3 puntos por partidos.

Luego de esto, Durant ha ganado cuatro títulos de anotación, Jugador más Valioso en la temporada 2013-14.

Durant se mantuvo con Oklahoma City Thunder, donde no pudo ganar ningún título, hasta firmar con los Warriors en busca del preciado anillo de campeón, y acaba de lograrlo frente a los Cavaliers de Cleveland.

Luego de haber pasado tanto trabajo, hambre y vicisitudes, Durant se ubica entre los hombres con más dinero en la NBA. En la actualidad ha ganado 135,209,018 millones de dólares sin contar una extensión de contrato con la Nike de 300 millones dólares en el 2014. Esto sin contar los comerciales televisivos y otras promociones.

Uno de los episodios más emocionantes de la carrera de Durant, fue cuando en una conferencia de prensa en 2014, luego de entregarle el trofeo de Jugador Más Valioso que concordó con el día de las madres, ofreció un discurso que hizo llorar a mucha gente como se muestra en el video a continuación:

Kevin Durant es seguido por muchos fanáticos por su forma poco ruidosa, así como su destacada labor en el baloncesto.

“Me mantengo humilde. La biblia dice que Dios exalta la humildad, por eso me mantengo así todo el tiempo.Cuando hablo de frente a alguien y me dicen eres el mejor. Solo agradezco a Dios por todo lo que me ha dado”, dijo durant a Acceso Total NBA.

Kevin Durant se mantiene haciendo obras de bien social en los Estados Unidos, ha participado en causas filantrópicas. En 2013 donó un millón de dólares a la Cruz Roja norteamericana para las víctimas de un tornado en 2013. Su generosidad hizo que su antiguo equipo Thunder de Oklahoma, y la Nike donaran dinero también.

Fotos: redes sociales de Kevin Durant y su madre

Fuente: http://zdeportes.com