Viaje a Israel
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Hijos de hombre asesinado en vivo por Facebook, perdonan al asesino de su padre

Los hijos del hombre de Cleveland de 74 años de edad que fue asesinado a tiros en un video en vivo de Facebook durante el fin de semana, han perdonado al asesino de su padre.

Descrito como un gentil hombre temeroso de Dios con cabello gris, Robert Godwin salió a dar un paseo el domingo de Pascua, recolectando latas, cuando su vida terminó abruptamente.

“Lo llamábamos el hombre basura”, dijo su hija, Debbie Godwin, de 52 años, a The Associated Press. “Él recogía cosas de la calle y las arreglaba. Él cogió las bicicletas y las arregló”.

Godwin, un trabajador jubilado, era el padre de 10 niños, de seis mujeres y de cuatro hombres. Sus hijos dicen que él los llevó a la iglesia todos los domingos.

A pesar de ser arrastrados por el dolor y la ira por la trágica pérdida de su padre, los hijos de Godwin honraron su memoria al extender la gracia a su asesino.

“Lo que más rescataría de nuestro padre es que nos enseñó acerca de Dios: cómo temer a Dios, cómo amar a Dios y cómo perdonar”, dijo a CNN Tonya Godwin-Baines, otra de las hijas de Godwin.

“Sólo queremos que él sepa que Dios lo ama”, dijo ella. “Lo amamos. Sí, estamos heridos, pero tenemos que perdonarlo porque si no le perdonamos, la Biblia dice que tu padre celestial no te perdonará”.

Robert Godwin, Jr. hizo eco de ese sentimiento, diciendo: “Te perdono, no estoy contento por lo que hiciste, pero te perdono”.

El asesino de Godwin, Steve Stephens, de 37 años, se suicidó de un disparo tras una persecución de la policía en el Condado de Erie.

“Poco después de las 11 am, los policías estatales de Pensilvania recibieron un aviso de que el vehículo que estaba siendo buscado estaba en un estacionamiento de McDonald’s”, explicó el jefe de la policía Calvin Williams en una rueda de prensa.

“El vehículo huyó del área y tras una breve persecución se detuvo y al acercarse los agentes, Steve Stephens se quitó la vida”, añadió.

Godwin Jr. había dejado claro que no quería que Stephens muriera, diciéndole al Washington Post que su destino estaba “en manos de Dios”.

 

 

Fuente: CBN